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6 mar 2009

Mi día... nuestro día

Día Internacional de la Mujer


Hablar del tema correspondiente a este día, siempre es un poco pantanoso. No apoyo ningún tipo de sexismo, ya que yo sí creo en la igualdad de oportunidades, aun cuando los hombres y las mujeres no somos iguales (fisiológicamente). Muchos dicen que el hecho de que exista un día para la mujer y no uno para el hombre es un hecho discriminatorio, pero a la manera en que yo lo entiendo, los hombres nunca tuvieron que "liberarse" en la sociedad... mucho menos en una tan machista como la nuestra.

Este día conmemora la lucha por nuestros derechos laborales y sociales, que con el tiempo hemos logrado obtener, tras tantos atropellos y años de tratarnos como empleadas de nuestros esposos, o familiares. Sin embargo, por más que hay diversas leyes que nos permiten lo que queremos, aun quedan diversos rezagos de esa clara separación social de estereotipos totalmente fuera de lugar. Por ejemplo, miren cuanto ha cambiado en nuetros comerciales de detergentes.

Hace 20 años:






Ahora:

<







La publicidad es un vivo reflejo de nuestra sociedad actual, ya que los pubilicistas deben estar atentos a lo que los consumidores desean para que así compren sus productos. Obviamente, ante estos comerciales solo podemos ver que el mensaje es:

"Las mujeres servimos para lavarle la ropita a nuestros maridos, porque una buena ama de casa no podría permitir que su esposito (uds. saben el hombre que trae la plata a la casa, con la cual puedo seguir comprando más detergente) lave su propia ropa ¡Jamás!". Así es, por más estúpida que la frase suene.


Honestamente, espero que la transición se concrete, que dejemos de ser esa sociedad latinoamericana que se caracteriza por "los machos más machos" y hagamos un verdadero cambio. Así sin más que decir, deseo un Feliz Día a todas las Mujeres Trabajadoras conmemorando a todas aquellas que lucharon por alcanzar lo que tenemos hasta el momento. Un pequeño video para ustedes:










M.M.


10 feb 2009

¡Mierda! Llegué a los 18

Un día de Miércoles



- ¡Tía no quiero cumplir 18 !
- ¡Ay hija! Dimelo a mí que voy a cumplir 50...
ya quisiera cumplir tu edad.


Este fue tan solo un pequeño extracto de la conversación que tuve con mi tía hace algunos días sobre la incontenible llegada del día de mañana(fondo musical de Carmina Burana)... mi cumpleaños número 18. Tal vez exagere con dedicarle todo un post a mi estúpida fobia de un cumplir un año más de vida, pero esta no es solo mi clásica actitud reticente a hacerme mayor... esta vez es diferente.


En cada cultura, los estándares sociales marcan ciertas etapas de la vida de una persona como cruciales para la misma. Algo así como los 13 para los judíos o los 21 para los nortemericanos. Y pues, de este estándar, a diferencia de muchos otros, no me hallo excluida. Llegar a cumplir 18 años fue algo que siempre ansie de niña, aunque no me den tanta plata como a un judío en su Bat Mitzvah* (así es, nada de quinceañeros ni de bodas...), sin embargo, hoy suena algo un poco más alejado de un sueño. Me doy cuenta cuanto tiempo ha pasado y que ahora puedo decir frases como "hace 10 años me acuerdo que... ". Y sin contar que no ayuda para nada a tu estigma personal cuando una dulce niña de 6 años te cede el asiento en la couster diciendo: "Señora, sientese" (no se preocupen la niña no sufrió daños... me contuve). Definitivamente no cumplo 50 y no puedo decir "¡Qué vieja estoy!"... pero algunos sí lo notan.


No obstante, mirando la otra cara de la moneda, no todo es negativo. A partir de mañana seré legal y 100% responsable de mis actos... ahora es mi firma la que cuenta. Con mi nuevo documento de identidad nacional en mi poder hay muchas cosas que podré hacer, y no que en un país como el nuestro no se puedan hacer sin él... pero el tenerlo te da ese aire de propiedad y dominio de tus acciones. O al menos eso creo...


Asumo que sí, no es tan malo cumplir 18 después de todo... tan solo es ese miedo característico de lo desconocido que te hace anhelar que el reloj vaya hacia atrás como en El misterioso caso de Benjamin Button (disculpen el spoiler... de todos modos veanla). Así que ahora simplemente cerraré mis ojos y cuando los vuelva abrir espero seguir igualita que ahora, así como me lo prometieron mis amigos meses mayores que yo.

Sin más que decir: Feliz Cumpleaños a mí... por adelantado


M.M.
*Bat Mitzvah: Sí, también existe para mujeres.. y para ellas también debería ser importante. Gracias Yuri .. mi editora favorita

16 dic 2008

Intercambiando la navidad

Soy Secreto...Tu Amigo Secreto


En épocas navideñas y a vísperas de año nuevo, la gente empieza a exteriorizar diversas formas de "espíritu navideño". Unas de forma materialista, inician desde noviembre su exposición de la más grande gama de adornos navideños. Desde la tradicional corona en la puerta de sus casas, hasta poner nieve falsa en sus techos.. en pleno verano. Se ve de todo en nuestra Lima Cuadrada, pero no soy nadie para juzgar tradiciones, después de todo somos un país mestizo, repleto de influencias que no me atrevería a llamar "alienaciones".

Hay otras formas claro está, infinidades podría decir, pero esta vez se me ocurrió hablar de una en particular que siempre se había ganado mi especial encono. El clásico jueguito del "amigo secreto". Empezando por la tediosa tarea de mandarle cartitas a la persona, que ya conoces, y hacer de todo para que no sepa quien eres tú. Todo esto incluye crear algún tipo de letra distinta, escribirlo a computadora, o aun mas difícil, cortar letritas del periódico, y finalmente encontrar qué escribir. En mi angustiosa experiencia metida en el juego (por obligación en mis aulas escolares hace algún tiempillo atrás) he intentado poner el mejor esmero en agradar al destinatario de mis cartas secretas, sin embargo nunca me había sido retribuido de la misma manera. He recibido cartas arrancadas de cuaderno con un vago "hola soy tu amigo secreto", y sin más un regalo, que bueno... no hay que mirarle los dientes.

Pero [y siempre hay algun pero en las historias interesantes (lo sé, ¡qué humilde!)] no había sido hasta este año bisiesto, en que una persona ha sido capaz de devolverme el interés en este juego de encrucijadas. Este año, mi amigo secreto (porque parece ser hombre) ha logrado descifrar mi evidente gusto por Quino, y apodandose de la misma manera, me ha mandado ingeniosas cartas que terminan en alguna adorada caricatura de mi querido Quino. Claro está que le doy un puntito extra por la dulce sorpresa que compartió sobre con la carta.

Y es así que decidí esmerarme aun más con mi amiga secreta, y hasta sobrepasar ligeramente el monto acordado para el regalo para que pueda tener una verdadera feliz navidad. Al final de todo, aunque la navidad se haya desmoronado y transformado en una ávida competencia de las distintas marcas por exceder los records de ventas engatusando a miles de compradores para comprar y comprar y comprar hasta lo que no necesitan con las muy atractivas ofertas y descuentos, y aunque uno de los objetivos del juego sea simplemente ahorrar plata (para no comprarle un regalo a cada uno de tus compañeros); debo aceptar, ahora despues de años, que el juego sí lo hace más atractivo y nos devuelve aquel misterio que solíamos portar cuando eramos niños, el misterio de saber qué nos tocará debajo del árbol.. o para otros más ilusos "qué nos traerá Papá Noel", y simplemente usar el de "quién será mi pinche amigo secreto?".

M.M.


3 dic 2008

Sin etiquetas..

Quiero un gaydar nuevo para navidad...


Si tuviera que escribir un libro sobre mi vida con todos los detalles y demás, no se me haría tan difícil separarla en capítulos. Es sorprendente ver como un evento puede influenciar un cierta - cantidad de días de mi vida, haciendo que los siguientes hechos simplemente graviten a su alrededor. Y si tuviera que hablar de mis últimas semanas, pues elegiría el título: Redescubriendo la homosexualidad.

Redescubriéndola, porque, aunque siempre he sido bastante abierta respecto a la sexualidad de las personas, en estas últimas semanas he recibido más información que la que alguna vez hubiese pedido acerca del tema. Todo empezó cuando entré a un debate organizado en la universidad sobre "los mitos de la homosexualidad". En este, se vieron ideas cliché que se tiene sobre los homosexuales- lesbianas marimachas, gays promiscuos- y claro está de los heterosexuales para que, como dijo el Host, no nos sintamos excluídos. Fue bastante entretenida e informativa, aunque me hubiese gustado que alguien que si creyera en estos estereotipos o que tenga algún tipo de homofobia hablara, no para que lo linchen, sino para traer un poco de variedad al plato. Además se soltaron muchas otras preguntas al aire sobre términos como ¿Quién es pasivo? o ¿Quién es activo?. Pero no fue hasta la mención de uno en especial que mi mente empezó a fluir, llena de dudas: bisexualismo.

Durante un tiempo, solía pensar que el bisexualismo en realidad era una etapa de confusión por la que pasaban las personas. Sin embargo, he llegado a la conclusión de que no es así. Según los estudios del doctor Charles Kinsey, quien elaboró una escala para ver el historial sexual de las personas y sus inclinaciones, la gran mayoría de las personas divaga en entre los numeros 2, 3 y 4


La curiosidad me atacó de inmediato. En cuanto busqué la escala, encontré diversos tests unos con más preguntas que otros y siempre me ubicaron en el 2. Lo cual me supone heterosexual (digamos que de mente abierta), que es lo que andaba suponiendo... Y a pesar que hay mucha lógica en esta escala, su veracidad tan solo logra confundirme más: ¿Cómo se supone que podamos saber quién es o no gay? No es que quiera que la gente ande por las calles con un numerito expuesto en algún lado, es simplemente que ahora hallo más complicado ver en quien fijarme y en quien no. Con tanta nueva información entrando a mi cerebro, y tantas experiencias que he podido ver últimamente, mi gaydar ha perdido su dirección totalmente. Y es que en verdad no hay algo definido que pueda indentificar a una persona gay, aunque resulte difícil creerlo un hombre heterosexual al que le interese la moda, sea más delicado, y te escuche sí existe (en algún lugar).


Tal vez, pronto, si es que mi queja es escuchada por muchas personas, la pregunta ¿en qué número estás de la escala de kinsey? estaría incluida en las charlas introductorias. Diganme.. no nos ahorraría un montón de tiempo y molestias??


M.M.



6 nov 2008

OBAMAAAAA

Obama Rules¡¡¡¡¡¡






Digo con alegría.. y con dos días de retraso... que Barack Obama le duplicó los votos a McCain. Ver el proceso electoral hasta la 1 a.m. valió la pena, ya que me pude informar sobre como es el sistema en EUA. Solo me queda decir que ojala que Obama "Sí Pueda"...

2 nov 2008

Fobias

¡AY QUÉ MIEDO!



Hoy quiero hablar de algo terrorífico.. algo espantoso... algo jorrible... las fobias. Son esos miedos que nos convierten en alguien totalmente vulnerable, y que por lo tanto se convierten en nuestro talón de Aquiles. Me dio ganas de escribir esto porque hoy, y tal vez desde hace tiempo, he notado como las personas que pueden parecer muy fuertes ante todo, son aquellas que son fácilmente derrumbadas con un soplido.


Nadando en la Web (porque no sé surfear), pude abrir mi mente a nuevos conocimientos sobre las fobias. La gente le tiene miedo a más cosas de las que uno se podría imaginar. Por ejemplo tenemos a la levofobia, que es el miedo a las cosas a la izquierda del cuerpo; la eufobia, temor a las buenas noticias; la crometofobia, la cual parece casi utópica, es el miedo al dinero; y no contarles lo que es la ITHYPHALLOFOBIA. Y así también encontré un par de mis fobias como: el miedo a las agujas (belonefobia). Aunque no encontré mi temor a las menestras :P... (tal vez un complot de madres lo borraron).


Y así como algunas fobias pueden parecer muy graciosas como la alodoxafobia* de algunos políticos o la coulrofobia* de Gabi, hay muchas por las que no puedo evitar sentir alivio de no tenerlas. Aquellas como la fronemofobia -miedo a pensar- y la maniafobia -miedo a la locura- son aquellas que me dan más miedo. Creo que jamás podría vivir sin pensar, aunque miles de veces me acusen de pensar mucho las cosas, es algo imprescindible para mí. Y el miedo a la locura es simplemente, a mi parecer, un círculo vicioso...te vuelves loco por temer estar loco.


Supongo que aunque la mayoría son superables, algunas tan solo se apoderan de ti y es por eso que hay que temerles. Asumo que ahora tengo una nueva fobia..


Descubran más de las suyas:



M.M.




*Alodoxafobia: Miedo a las opiniones

*Coulrofobia: Miedo a los payasos

1 nov 2008

Haloween

¡Qué Halogüin para Criollo!

Antes de ayer fue un día inusual para mí. Nunca antes había celebrado propiamente esta fecha. Pero debo admitir que tras duros golpes y patadas, pude divertirme bastante.

Todo empezó con la normal rutina que caracteriza mis viernes universitarios. Todo bastante normal, hasta que en el almuerzo ciertos incidentes en la cafetería malhumoraron mis ansias de salir esa noche, como había acordado con mi querida amiga Graaabriela (de repente decir esto me dé publicidad, ya que su blog es bastante famoso :D). Sin embargo, mi balance karmático del día fue bueno.

Me dirigí hacia el ICPNA de La Marina a pie, lo cual no hacia hace unos meses. Caminar sola y simplemente encerrarme en mis pensamientos, es definitivamente uno de mis pasatiempos.

Mientras andaba aquella larga avenida, extrañas figuras invadieron mis campo visual. Una manada de niños disfrazados, tal y como siempre había visto en las películas, llevados de la mano de sus madres (que tambien estaban disfrazadas xD). Debo aclarar que fue una gran sorpresa para mi, ya que por donde he vivido nunca he visto tantos niños pidiendo caramelos.

Fue entonces, cuando mis cavilamientos se fueron al tacho al ver tanta alegoría, que otra figura llamó mi atención: cinco hombres cargando cajones y guitarras a un carro. Y por el otro lado, para ponerle la cereza al helado, dos señoras bastante maduritas envueltas en sus hábitos morados con una soga blanca en la cadera.

Siempre había pensado que el Halloween era una tradición que no encajaba en nuestro país, que tan solo era una de esas otras cosas que copiabamos y seguiamos al pie de la letra cual orden del más allá. Pero no pude estar más equivocada, no hay nada más propio de los peruanos que mezclar tradiciones y crear la nuestra. Es el gen del criollo hacerlo, sea cual sea la celebración que hagamos. Si vamos a una peña, podríamos apreciar gente disfrazada... y si vamos a una fiesta de disfraces, es infaltable escuchar un par de canciones criollas (acompañadas de un par de joncas).


En mi caso, fui a un concierto de Turbopótamos con unos amigos, en donde pudimos escuchar un vals -tocado a su manera- y visualizar a muchos disfrazados de manera muy original, mientras disfrutabamos ser salvajemente golpeados.

Así que no importa como lo celebres... no puede dejar de ser propio de una nación criolla como esta.



M.M.